domingo, 25 de septiembre de 2011

“LOS AROMAS DE LA PASIÓN”


Hermoso fin de semana con un bien merecido puentecito con motivo de celebrarse un año más de La Expropiación petrolera. Así damos comienzo a una nueva semana más del mes de Marzo. Para ti que te interesas por los aromas o aromaterapia te dejo con algo que será agradable e interesante leer y que he llamado…

“LOS AROMAS DE LA PASIÓN”

Todos los aromas y olores agradables a nuestro olfato, nos producen efectos físicos y emocionales. Los aceites esenciales nos ayudan a crear un ambiente romántico y sensual o de total relajación.

El mejor método para crear un ambiente romántico es con las velas y si son aromáticas mucho mejor, también podemos usar las varitas de inciensos o un difusor o quemador de esencias.

Los aceites que se usan para el cuerpo suelen tener efectos de relajación y en nuestra habitación podemos descansar totalmente aspirando un rico aroma o bien la mezcla de dos o más.

Mezclas poderosas.

Los olores afrodisiacos generalmente son cálidos y provienen de especies o flores como la canela, el clavo, el jengibre, el cardamomo, la pimienta, la hierbabuena, el anís, la vainilla, el sándalo, y el patchuli, etc.

Algunas flores como la rosa y el jazmín, este último conocido desde la época de los maharajás y los sultanes de oriente.

La rosa es la reina de las flores y su aroma exquisito es de efecto seductor.

Cleopatra tomaba leche con miel y pétalos de rosa.

El jengibre es de olor fuerte y efecto estimulante y sus efectos afrodisiacos aumentan mezclándolos con otros aceites como por ejemplo el aceite de patchuli o sándalo.

La vainilla que todos conocemos por su aroma sutilmente dulce pero penetrante, de cálido aroma, usado por los indios precolombinos como el afrodisiaco solo digno de los dioses.

El clavo usado también como condimento, especie por la cual hubo hasta guerras, es de olor fuerte, penetrante y tiene que ser usado en bajas cantidades y con cuidado, pero su efecto es estimulante y afrodisiaco.

El sándalo, su aroma permite crear el clima ideal para estimular la libido y desinhibir y aumentar el deseo sexual durante los momentos de intimidad. El primer escrito de los Vedas Hindúes que se conoce data del año V a de C y ya en él se menciona el uso de este aceite como base de la medicina Ayurvédica pues se sabía que elevaba las vibraciones personales.

El patchouli, su sensual y relajante aroma, genera un clima propicio para estimular el deseo y reducir las inhibiciones, distendiendo y favoreciendo el contacto con los sentimientos y lo erótico, su aceite esencial se usa como afrodisiaco en el arte de la seducción.

La rutina, el stress, y las obligaciones de todos los días pueden aplacar el deseo y lo que es aún peor…apagar el romanticismo y con esto mermar el amor…Aquí tienes varias esencias para poner manos a la obra y disfrutar con tu pareja en un ambiente romántico y relajado que los una mucho más.

Muy a mi manera te comparto hoy un pensamiento a la palabra que surgió en algún momento en mi mente…

Con amor, admiración y respeto dedicado a los profesores:

Víctor Manuel Peláez Ovis y María Irene Ovis Pedrero

Semillero de ideas, almacigo de pensamientos…nacimiento de la palabra.

Las palabras nacen en el pensamiento, crecen y se multiplican cual semillero de nuestra herencia cultural que va mas allá del propio ser.

La palabra tiene capacidad de poder, al plasmarla en un papel por su tamaño, por la cantidad de letras y por el sentimiento que en ella se imprima.

Las palabras enraízan en nuestra alma, se recrean en la mente; anidándose en la memoria y con sutileza despiertan al tomar un lápiz al menor, movimiento de una mano la cual se mece con la fuerza que le impulsan los recuerdos guardados en el alma.

La palabra tiene olor y sabor; el olor que le da la tinta al plasmarla y el sabor único que cada ser lleva en sus recuerdos. Cada palabra es un campo extenso, infinito que se descubre aún en la más triste historia, en cada metáfora, en cada poema.

Cada vocablo guarda en un enorme baúl significados ocultos para los sentidos del intelecto del ser humano, sin duda queda descubierto, semidormido en nuestro inconsciente.

Las palabras nacen una tras otra, las heredamos, las discurrimos, las concebimos, las parimos en un momento; se aprenden ó se transmiten con un mecanismo heredado de generación en generación.

El contexto de nuestras palabras va aunándose a la historia de todos los tiempos. Las palabras permanecen guardadas en nuestro inconsciente y sin razonarlas, lentamente se acogen a sus silabas; al entorno en que cada ser las usa.

La palabra suele ser suave, aterciopelada, dulce, cuando un ser enamorado escribe; muy al contrario suele ser hiriente humillante y profundamente triste en un ser desilusionado.

La palabra es la concepción del pensamiento plasmado en cualquier trozo de papel, es la articulación de vocablos entrelazados para dar la vida al verbo, marcando número, personas y tiempo; cuyo papel semántico es expresar la acción que padece el sujeto, su existencia o el estado de este.

Algunos dicen que se las lleva el viento…pero la verdad es que pocos la respetan y la hacen valer.

La palabra nace, crece se multiplica y muere al callar…vivirá por siempre al escribirla.


Hoy me despido de ti querido lector, dejándote un cumulo de bendiciones y buenos deseos para ti y tu amada familia, con uno más de mis poemas…Espero te agrade.

HOY QUIERO SER”...

Hoy quiero ser...tu amiga
aunque la montaña de mis
emociones, surquen el eco de tu voz.

Hoy que mi voz calla
en el sonido de la nada,
ahí dónde mueren las ilusiones
donde solo crepita el dolor.

Hoy quiero no perderte,
y te busco en una vereda
de cenizas, anhelo encontrarte,
y sé, que estás ahí...

En un laberinto, el mismo
dónde no existen las caricias,
el amor se congela y
las miradas se pierden en la nada...
La ilusión amor se disipa,

en una empinada colina
a cuestas lleva el olvido
y la pretensión de solo ser... amigos´



Publicado en la edición No. 432 de la revista política Suceso de fecha 23 de Marzo de 2011

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